[easyrotator]erc_63_1339554403[/easyrotator]

Mis pacientes están fascinados. A ellos les gusta la parte humana de la medicina, que no sea impersonal, de manera que se sientan más cómodos, cambiando el enfoque del tratamiento y la enfermedad”.

– Dra. Mayra Rivera Figueroa, hematóloga y oncóloga, Hospital Alejandro Otero, Manatí, Puerto Rico

“El tratamiento ha sido maravilloso, fabuloso. Se lo recomiendo a cualquier persona”. En su caso, A.R. observaba que los mielomas subían los niveles de las proteínas en los análisis a los que era sometida como parte del monitoreo convencional de su condición. “Yo he tenido hasta dos mil y cuando comencé el tratamiento bajaron a 344″, agregó. Hace dos años y medio que no recibe la terapia, sin embargo las proteínas no han subido de 400.

-A.R., paciente participante del Programa Piloto, Puerto Rico

“Durante mi primera sesión, algo despertó en mí que me dijo que cambiara mi forma de pensar. Ese algo me dijo que no sintiera más culpabilidad en la vida. Inmediatamente cambié y le dije al Creador: ¡Está bueno ya!, Exijo mis diplomas y certificados de no más dolencias y no más dolor. Gradúame con honores y cúrame, Señor, de mi cáncer en el pulmón. Semanas más tarde fui a operarme y me removieron parte del tumor, pero ya no había cáncer, solo células muertas. El tumor inicial de casi siete centímetros en tamaño se redujo a nada, desapareció”.

-F.R., participante del Programa Piloto, Puerto Rico.

“Impresionante y gratificante a la vez… me conmoví mucho y sentí también una gran alegría…a veces podemos ser canales de bendición para otros, dando del amor y de la energía interna que tenemos y muchas veces uno no saca el tiempo y eso me pone a reflexionar en que podemos hacer más por los demás y por nosotros mismos para eventualmente dar más. Definitivamente, tú eres un ejemplo del amor de Dios y de la energía impartida y canalizada para ayudar a otros, brindándoles paz, amor, alegría, bienestar, y eso no tiene precio ni comparación con nada. Gracias por compartir esta experiencia de nuestros hermanos y tuyas…esto enriquece nuestra alma. Bendiciones”.

-Y.C., San Juan, Puerto Rico